LIMA, Perú (Agosto, 2007).- Dos semanas después de que un terremoto
de magnitud 7.9 en la escala de Richter sacudiera el Perú, el pasado
15 de agosto, continúan los esfuerzos por prestar ayudas a la zonas
más desvastadas. En una carta dirigida a colaboradores, familias
amigas y asociados, la Institución Teresiana en el país
informa que ha organizado “una campaña de solidaridad por
los hermanos del Sur que han sufrido los efectos del terrible terremoto
del 15 de agosto”.
La carta pide a quienes colaboran con la misión IT que “compartan
con generosidad… cada uno según sus posibilidades, lo importante
que sea fruto del sacrifico o del saber prescindir de algo necesario”.
También expresa la necesidad de sumarse a los esfuerzos con una
acción coordinada. Para ello, crearon una comisión con personas
del Colegio Isabel Flores de Oliva, Villa El Salvador y del Gobierno de
la Institución Teresiana que se responsabilizó de hacer
un mapeo de la zona sur del Perú para decidir el lugar que apoyarán
y la persona de contacto (párroco) que canalizará la ayuda.
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El epicentro del sismo fue localizado 33 km al oeste de Chincha, distrito
situado a 160 km al sur de la ciudad capital, Lima. Un centenar de réplicas
mantuvieron en vela al país durante toda la noche y hospitales
se vieron inundados con gente herida, principalmente en las ciudades de
Chincha y Pisco donde el sismo golpeó con más fuerza; mientras
que en la capital el terremoto hizo temblar los edificios y provocó
cortes del servicio eléctrico y fallos en los sistemas de telefonía
en algunas zonas.
Los fondos para la reconstrucción de Perú se calculan entre
$220 millones y $450 millones y los muertos son ya más de 500 y
más de 1.600 los heridos. Han quedado destruidas 37,521 hogares
y dañados otros 6.072 según estimados de ONU-Perú.
La campaña de la Institución Cultural Teresiana del Perú
(ICT) beneficiará a varias familias del poblado de Casaya, ubicado
en el Km. 227 de la carretera Panamericana Sur, en la provincia de Ica.
Se trata de un poblado periférico, donde las necesidades son extremas
y la ayuda tanto interna como externa no está llegando. Son familias
muy pobres que han visto interrumpidas sus actividades agrarias a consecuencia
del terremoto. Además, las viviendas, construidas con adobe, fueron
totalmente destruidas dejando a toda la población a la intemperie.
Al tratarse de una intervención de reconstrucción, habrá
una primera etapa de selección de las familias beneficiarias e,
inmediatamente, se identificarán las necesidades más urgentes
en cuanto a limpieza y habilitación de terrenos para el establecimiento
de los módulos de vivienda prefabricados. A continuación,
comenzará su construcción. Este proceso irá acompañado
de la formación necesaria para que la población pueda participar
en todos los trabajos.
La ICT identificó en su carta los siguientes objetivos:
• 1º Apoyar la emergencia con frazadas, ropa, agua, víveres,
útiles de aseo, víveres no perecibles, colchones, cocinas,
etc. para llevarlos la próxima semana.
• 2º Apoyar en la construcción de algunas viviendas prefabricadas
con nuestro aporte económico, dado que cada casa cuesta 800 dólares.
En respuesta a este iniciativa, InteRed,
la ONGd que impulsa la Institución Teresiana ha puesto en marcha
su protocolo de emergencia, habilitando la cuenta bancaria existente en
InteRed para este fin. A través
de esta cuenta, canalizará los fondos para el apoyo a las acciones
que va a desarrollar la Institución Teresiana en Perú, específicamente
en rehabilitación.
Cualquier ayuda o donación que se quiera aportar desde el exterior
se puede hacer al número de cuenta de InteRed:
0049 0001542210022331 del Banco Santander Central Hispano, con
el detalle: Emergencia Perú.
Esta cuenta permanecerá abierta para donaciones durante un mes,
hasta el 20 de Septiembre.
(Más información en www.InteRed.org)
Los directivos de la Institución Teresiana en Perú han considerado
“necesario unir fuerzas, convocar, movilizar a colaboradores, amig@s,
familiares, padres de familia, exalumn@s, alumn@s para hacer vida lo que
San Pedro Poveda nos dice: No es necesario ser rico para dar, basta ser
bueno y así responder evangélicamente con eficacia al sufrimiento
de los damnificados”.
La carta que firman Lala Romero y Lidia Oblitas indica que al final de la
campaña de solidaridad se les dará cuenta del
dinero recabado, la relación de gastos con las facturas o boletas
correspondientes y el informe narrativo de las acciones realizadas.
Loreto Ballester, Directora General de la Institución Teresiana
a nivel internacional, también se hizo eco, en su momento, ofreciendo
información sobre las obras y personas que llevan a cabo la misión
en el país.
En una carta fechada el 16 de agosto, la Directora compartía con
los asociados “la preocupación por desastres naturales que
causan muerte y pérdidas inmensas a muchas familias de nuestro
mundo”. En su carta informó sobre la situación de
“extrema gravedad, con la dificultad de hacer llegar las ayudas
necesarias, especialmente a las ciudades al sur de Lima donde ha tenido
mayor intensidad”. Y aunque según su carta “los miembros
y familias, hasta este momento, no hay noticias de que hayan sido gravemente
afectados. La situación en el país es de gran dolor”.
La Directora también se refirió a la situación en
la India en donde las lluvias torrenciales afectaron seriamente
a la zona de Honavar, Shantinagar, en donde a través de la entidad
SARPI, (Sociedad para el desarrollo de las zonas rurales en India) la
Institución lleva a cabo una labor socio-educativa con mujeres,
niños y discapacitados.
Según su carta, las familias de los asociados “aún
cuando no han sufrido pérdidas personales, sí han sido gravemente
afectadas en sus casas y propiedades”. Algunas familias todavía
no han podido regresar a sus hogares y el centro SARPI, en Shantinagar,
ha sido convertido en lugar donde están acogidas familias de esta
zona.
INFO-IT
Fotos, Univisión.com
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